lunes, 17 de diciembre de 2012

RECORDANDO A MARUJA VENEGAS. MIS TIEMPOS DE NIÑEZ Y APRENDIZAJE. ES DE LOS LOCUTORES NUESTRA GRAN MAESTRA.

Maruja Venegas
Hace diez días celebrábamos el Premio Guinnes que se le otorgó a Maruja Venegas Salinas. El tiempo siempre pasa volando y del siglo pasado a la fecha, los cambios son notables. En la Misa del Día del Locutor, nos reencontramos viejos amigos. Siempre existimos gente que se sorprende de la "vejez" de otros, como si el tiempo no nos hubiera causado su efecto. En esto somos realistas. Lo comentamos con cierto humor y de forma risueña. Observaciones como la que sigue: "Mira, mira José Carlos. Allí llega Maruja Venegas. ¡Qué viejita que está!". Y es un señor que me lleva diez años de edad, pasando los 88. La Asociación de Locutores del Perú siempre ha tenido como tradición en esa fecha, realizar la Misa en Santo Domingo. Mayormente, lo digo sin ánimo de criticar, cumpliendo un protocolo social. En cambio Maruja es una persona fervientemente católica y piadosa.

En Radio Club Infantil
Tdo esto, que parece anecdótico, me da pie para recordarla en sus tiempos de "Radio Club Infantil" y en la desaparecida Radio Mundial.  Me acuerdo de  Víctor Pajuelo, el operador de audio y que para cuidar su terno, utilizaba un mandil color "caqui", impecablemente planchado, semejante a los uniformes "Texoro" de los escolares de los años 50. Todo el mundo vestía elegante. Siempre con una buena corbata y pañuelo en el saco. El fue operador de Marujita y vivía feliz. Ignoramos hace mucho tiempo de su vida. Siempre sonriente y mostrando el oro en uno de sus dientes. A los hermanitos César y Carlos Serván Meza los llevaban María o Angel, nuestros mayores o mamá y papá. Había que estar al día en las tareas del colegio y era impresionante la admiración que sentíamos por muchos de los niños artistas y entre ellos de la abuelita de mis nietos. Por supuesto que en esos años no existían aquellos sentimientos.

Un "Día del Locutor".
Me hizo recordar una vez Alfredo Kato, periodista del "Comercio", las colas de niños que se formaban en el Jr. de la Unión, antes de ingresar al auditorio de Radio Mundial. No se permitía a quienes no estuvieran correctamente vestidos. Calzado bien lustrado, camisa limpia, etc. Casi un colegio. Luego se repartían algunas golosinas en la espera y en especial unos tarritos de Leche Condensada Nestlé o una gaseosa de moda. No podían faltar las galletas de soda y otras golosinas. Todo ello muy bien dirigido por Maruja. Vivía su actividad y no permitía la más mínima falta. El ingreso era en orden y ¡pobre del que rompía la regla! Se quedaba fuera así llorara. Pero esto no era frecuente. La señorita Maruja Venegas tenía el respeto absoluto de un público perteneciente a otras realidades que hoy se extrañan en nuestra Lima querida. Para nosotros estar en el auditorio, era un premio mayor. 

Arturo Pmar
Antes del desfile de los niños artistas, llegaba el saludo de Maruja y la representación radioteatral de algún personaje de nuestra historia o el Santo del día. Su voz tenía una sonoridad que llegaba a todos de manera natural. No existían los equipos de sonido de hoy y el volumen era limitado. Ella se hacía oír y todos guardaban silencio. Por favor, no vayan a confundir que estábamos en un cuarte o convento de monjas. ¡No! Se respiraba amor hogareño. ¡Qué voz la de Marujita! Potente y con una dicción incomparable. Siempre teniendo a la Virgen de Fátima, como la  protectora de sus niños. El "Grupo Alborada" lo integraban actores juveniles y niños. Entre ellos Arturo Pomar, al que apreciamos en la foto de la derecha. Fue un triunfador en la radio y la televisión. También hacía locución y presentaciones otro elemento apellidado Zubizarreta, que teniendo grandes condiciones para la locución, optó por otra profesión.

Yolanda Parodi y la ALP.
Entonces se iniciaba el radioteatro y destacaba la voz de Yolanda Parodi, dama del micrófono a la que en nuestro tiempo de dirigente de la ALP, rendimos homenaje en diversas ceremonias. Se nos fue de la memoria decir que allí se enamoró Pomar de una de las hermanitas Baldovino, chiquillas bailarinas, y con la que formaría después su hogar. "Chicho" Gordillo, imitador infantil, también intervenía en ese elenco que jamás hemos olvidado los que vivimos esta historia de Radio Club Infantil. Sabíamos que estaba en Lima y fue nuestro deseo ubicarlo para traerlo a la gran ceremonia de entrega del documento que la nombraba como ganadora del Premio Guinnes. Hubiera sido muy emocionante para ella ver a su viejo alumno.

Mostrando su foto a los quince
Maruja Venegas, ya con una experiencia en la Radio Internacional y  desde que tuvo 15 años, obsérvenla en la foto, era una natural  educadora por excelencia. Creo que su amor a la locución, que jamás abandonó, la mantiene tan lúcida como en aquellos años de los niños artistas de su querido semillero. Gran personalidad y muy creativa. Dejaría de funcionar Radio Mundial y llegaría la etapa de la televisión en la que se solía entrevistarla. Encontró en Radio Santa Rosa y en el Convento de Santo Domingo, su medio para seguir ligada a su Radio Club Infantil. Muchos, de quienes la vieron el 8 de Diciembre último, no tienen la menor idea de lo que la señorita Maruja Venegas Salinas hoy nos permite evocar. Es  "Maestra de Maestros" y continúa en la radio y gracias a ello la Asociación de Locutores del Perú, conducida por Rosa Lozano Portocarrero, obtuvo para ella "El Premio Guinnes"  Gracias.

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