miércoles, 9 de febrero de 2011

BENITO SORRENTINO CARLÁ. ¡HERMANO EN LA AMISTAD Y LA MÚSICA!.

¡Momentos felices!
Si nos animamos a ingresar a este mundo de las comunicaciones y  sin ninguna presunción de sabiduría, debo  darle gracias a todos aquellos buenos amigos que han visitado nuestras páginas, y nos favorecen con sus lecturas. A Benito Sorrentino Carlá, a quien trato de "hermano en la amistad y la música", no tengo palabras que reflejen los sentimientos de gratitud que le debo. El, desde Venezuela, donde radica hace muchos años, me ha reconfortado con su grandeza de espíritu y solidaridad.

No me gusta resaltar el mal que tuve o tengo, estoy en tratamiento oncológico y desde mi operación al colon han pasado ya dos años. En Noviembre de 2009 iniciamos estos blogs y se han ido incrementando gracias a los estímulos de quienes nos siguen y en especial de Benito. Nadie es dueño de una vida eterna pero, en mis circunstancias, hay necesidad de superación en todo. Quienes se encuentren pasando por lo mío, busquen la terapia de escribir. Todo es cuestión de voluntad y levantar el ánimo.

Hará días salió a luz "Carlos Serván y sus Teclas" como nuestro quinto blog. Una manera de rememorar lo que hicimos de músico y lo que pretendemos seguir haciendo. Mi maestro de acordeón fue el inolvidable artista Don Nino Sorrentino, padre de Benito. Allá por el 58 del siglo pasado, con ese duende muy propio de los italianos, le tomé gusto a la música para interpretarla a mi manera. ¡Cómo olvidar mis inicios!. Empezó allí la hermandad con Benito, estupendo acordeonista y de técnica depurada.

Benito y su nieta Bethania.
En edad le llevo un año de "desventaja". Los dos somos abuelos y muy querendones. Pasamos los 70 hace rato y seguimos con las "teclas". Antes era más frecuente con las del acordeón y hoy, con este maravilloso teclado. Nos escribimos a diario y no se piense que es un vicio. De parlanchines locutores y ya fuera del servicio radial, estamos en esta hermosa faena voluntaria que, sin temor a equivocarme, ha colaborado de manera estupenda a mi rehabilitación. Siempre aclarando que Benito, es el estímulo.

Como un aparte y es bueno reconocerlo, el arranque me lo dió Milagros Valverde Bustinza, una querida periodista nocturnal de RPP que, escuhándome contar mis anécdotas me sugirió escribiera un libro. Siendo eso tarea harto difícil, recurrí a este medio y aqui me tienen. Pero la tarea para que permanezca escribiendo, se la debo a Benito Sorrentino Carlá, el muchacho de ayer, que muchos recordarán cuando animaba con su acordeón, fastuosas reuniones en los cículos más elegantes de nuestra capital.

Desde estas páginas le doy mi reconocimiento no sólo al artista, sino al ser humano que lleva consigo. El completó su felicidad al lado de Carmen, su esposa y una profesional en el campo odontológico que deja muy en alto, como compatriota, el prestigio del Perú. Gracias BENITO SORRENTINO CARLÁ a quien reitero lo de ¡Hermano en la Música y la Amistad!. Mis cariños a tus nietos que son preciosos como sus padres y abuelos. Un saludo igual para la hermana Venezuela y su buena gente. Gracias.

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