jueves, 26 de julio de 2012

EVOCANDO LOS CUMPLEAÑOS DE JOSÉ EDUARDO CAVERO ANDRADE. 27 DE JULIO. EN RADIO VICTORIA Y EN VICTORIA TELEVISIÓN.

José Eduardo
Cavero Andrade
Mi carnet que acreditaba no sólo mi identidad, sino que servía para confirmar mi calidad de empleado, había sido marcada en el año 1954, el mes de Abril, si mal no recuerdo. Quiere decir que ingresé tres mes antes, porque era el tiempo que había que esperar para ser considerado como tal. Entonces la llegada de Julio y especialmente el 27, tenía matices especiales en la radio, porque no se trataba solamente de celebrar las Fiestas Patrias, sino también el feliz cumpleaños de José Eduardo Cavero Andrade, su creador y artífice de la fama que ganó en la radiotelefonía del Perú. Otras épocas y en las que se enviaban lindos obsequios de flores y que se lucían en la Gerencia con gran pompa..

Nada menos que posando
con Richard Nixon.
Lo he dicho muchas veces y creo que lo entenderán, que: no hay nada que haga olvidar a nadie su primera experiencia. En el amor, en la etapa escolar, en todo, siempre hay una primera vez. Como locutor, tuve la suerte de ganar una convocatoria de "Voces Nuevas" e ingresar, como se dice, por la puerta grande. No tuve necesidad de abrirme paso en otros medios. Mi primera cita laboral había sido en el Arsenal Central de Aeronáutica, nada que ver con mi vocación de locutor, pero que me las ingenié para practicarla colaborando con los técnicos que necesitaban probar "la radio comunicación con los aviones" y me hacían "transmitir".

Hoy estaría feliz frente
a su computadora.
Otra cosa. Para el locutor no hay feriados. Son justos los días dedicados con mayor razón, para divertir a los oyentes. En la radio Victoria de aquellos tiempos, quien no dejaba de laborar era el propio José Eduardo Cavero. Se amanecía en ella, porque era el "periodista" que escribía para "Radio Periódico El Mundo". Lo hizo siempre. Con Alberto Arenas, el inolvidable "ingeniero", leíamos a dos voces sus crónicas y su famosa "página central". Igualmente "Nos preocupa". Es innegable que tiempo después, Juán Ramírez Lazo se identificara con estas frases, pero el legítimo creador fue Don José Eduardo Cavero Andrade.

Con Roberth King, Alcalde
de Miami.
Me pregunto ¿Cómo se habría adecuado a esta modernidad de la computación y todas sus alternativas, el personaje que ocupa nuestra reseña? Nosotros, simples recordantes, estamos fascinados. Hemos hallado un nuevo hogar. Amanecemos, pasamos el día, la tarde y la noche frente al teclado. Me imagino a ese inquieto señor que tecleaba en su Remintong sus editoriales, hoy, frente a su pantalla y mouse en mano haciendo de las suyas. Porque fue un neto comunicador. Sin necesidad de ir a la oficina, diriges todo desde tu cómodo asiento hogareño y basta un "click" para que todo el mundo se entere de lo que haces. La esposa, feliz.

Luis Gálvez, Juán Ramírez Lazo, Don José
"el dueño del santo", Ana Mendoza y Arenas.
Nos consta así, porque fueron  las que serían mis primeras experiencias en la radio. El 27 de Julio, mejor dicho el 26, el agasajo era un acontecimiento. Allí estaban Carlos Alfonso y Hernán Delgado Gallé, famosos y queridos locutores. El viejo Cazorla., Sergio Moral, el Ing. Luis Gálvez Puente Arnao, su brazo derecho. Wilfredo Rosales, Gerente en aquel tiempo; el Ing. Luis Freund, encargado del mantenimiento técnico de su Cadena Radial, hasta el elenco artístico representado por Augusto Rojas Llerena y Ana Mendoza, José Lázaro Tello y este novato, oyendo sus planes futuros de llegar algún día a la televisión. El 27 era familiar. Con su amada esposa y sus tres hijos queridos.

Como Alcalde de Venta-
nilla. Oservan Manuel
Prado y Pedro Beltrán
En Victoria Televisión, no dejó de ser importante el 27 de Julio. Eran otros tiempos y otras las expectativas. Siempre había tiempo para celebrarlo. Ya recuerdo inmerso en él a Juán Ramírez Lazo; siempre y fiel Ana Mendoza, Luis Gálvez y la nueva gente que se hacía eco del acontecimiento. Un joven que jamás estuvo aislado, observaba y aprendía, como en su niñez, las bondades secretas de su padre y que lo se, por propia experiencia, se marcaron en su ser para siempre. Me refiero a José Eduardo Cavero Dubois, "Eduardito". Sirva esta remembranza para brindar en honor al recuerdo imborrable de su padre, a quien podemos observar en la foto cuando colocó la Primera Piedra de lo que sería tiempo después el distrito de Ventanilla y del que fue su Alcalde y gestor. Allí estuvieron presente Manuel Prado, Presidente de la República y Don Pedro Beltrán, su Ministro de Economía. Con la copa imaginaria del agradecimiento eterno. ¡Salud... Don José Eduardo! Gracias.


sábado, 7 de julio de 2012

MI AMIGO MANUEL ACOSTA CALDERÓN, UN SEÑOR LOCUTOR. NOS CONOCIMOS EN RADIO "LUZ". IMPORTANTES RECUERDOS.

Manuel Acosta
Calderón
Por la década del 60 del siglo pasado, tuvimos necesidad de buscar ingresos y existía una emisora muy especial para mis gustos. Radio "Luz", emisora católica y que dirigía el padre Gonzalo Alcocer, S.J. y con el que conversé y me dio oportunidad de realizar unos programas. Había que conseguir auspicios y tuvimos la suerte de ir a un 50%. Nacerían allí "Canta Italia", "Virtuosos del Acordeón", "La Voz y la Melodía" y "Aires y Cantares de España". Su público era el aparente y tuvimos gran éxito. Fue allí que conocí a Manuel Acosta Calderón y nacería una verdadera amistad que hasta hoy dura. Es eterna. Me hice amigo de la casa de los Acosta Torrelly y conocí a Blanca, su esposa, y sus hermanas Jesús y Ruth. Vivimos el drama de Anita, su preciosa hija, muy niña y ya en el cielo, y que le agradaba tocara para ella las canciones que a su corta edad había aprendido.

Con Blanca su esposa e hijo
Carlos Acosta Torrelly.
Lo cierto es que terminábamos de laborar en la radio y Manuel nos invitaba a su hogar para que le diera clases de acordeón a sus hijos. Fue una etapa que no olvido y que también tuvo matices alegres cada vez que se celebraba un cumpleaños. Fue ocasión de reencontrarnos con un colega locutor como lo fue Juán Domínguez Buisa y que resultó ser compadre de esta familia y que también concurría a Río Moche en Pueblo Libre. Poseía Manuel un automovil Peugeot y que sirvió para que algunas veces saliéramos en viajes a Chosica a visitar a familiares o en la propia Lima, como aquella reunión del cumpleaños de Lucho Orbegozo, un colega ex alumno del "Ricardo Palma" y con el que nos iniciáramos como locutores a la hora del recreo y leyendo las noticias del día a través del sistema de parlantes de la Gran Unidad Escolar.

Nano le ofrece gelatina a mi hija Zoilita en foto
del recuerdo y lograda por nosotros.
Lo bueno fue que encontramos a dos queridos profesores: José Cabrera de Matemáticas y Víctor Urrunaga el "teacher" de Inglés. Una pareja inseparable y con la que nos divertimos en grande. Amenicé la reunión con mi acordeón y bailaron hasta el cansancio. Recuerdo que por efecto de la alegría, los tuteaba y me reprendían al momento. Estaban identificados por ser buenos bebedores, pero no me consentían nada. Finalmente terminamos y vimos salir el Sol en una jornada inolvidable. Manuel, mi querido amigo, también había vivido en Surquillo y coincidentemente yo estudié primaria con dos de sus hermanos. En Dante vivían Margarita, Teobaldo y "Chucho", a quienes conocía de vista y que se hicieron amigos nuestros por que gustaban mucho de la música. "Chucho", ya fallecido, fue un peluquero de aquellos del clásico estilo.

Marisol y su esposo con el papá
Ricardo Eyzaguirre, esposo de Margarita, era un excelente soxofonista y tenía su orquesta. Nosotros todavía éramos amateurs. No cobrábamos y compartimos una verdadera fiesta con nuestro repertorio. Hasta que dejamos radio "Luz", pero la amistad no terminó. Siempre lo visitaba y ellos frecuentaban igualmente nuestro hogar. Hay una larga pausa porque Manuel ingresó a laborar en la Fuerza Aérea, pero no perdió su condición de comunicador. Fue la voz que a través de RPP transmitía todas sus actividades, algo así como un corresponsal especial de la FAP. Sorprendía al alto mando por su destreza en el dominio de su profesión y se convirtió así en la voz oficial de todas sus ceremonias protocolares. Lo que quiere decir que no se desligó jamás del micrófono.

Marisol Acosta Torrelly, mi
"sobrina" y con un corazón
de hondo calor humano.
Nos volveríamos a ver en la década de 1990 cuando ejercíamos la presidencia de la Asociación de Locutores del Perú en nuestra oficina de Canal 4 y que nos visitó con Chabuca, otra de sus lindas hijas y que también resultó locutora. En los últimos años ha tenido la generosidad de integrarse al grupo que celebra el Día del Locutor en nuestro hogar. Suele llamarnos por teléfono y evocar tiempos pasados en larga tertulia. Un buen amigo al que le he prometido visitar sus cuarteles de invierno y cantar como antaño sus lindas composiciones, una de ellas "Busco un Corazón", vals grabado por Edth Barr. Es un gran decimista y ya pasó la barrera de los 80. Pienso que el tiempo que nos queda, debe ser aprovechado al máximo. Así será mi querido Manuel. Gracias.